Fundación Pontificia Gravissimum Educationis

La enseñaza de Papa Francisco

En su actividad, la Fundación se inspira en la enseñanza de la Iglesia y en el carisma de Papa Francisco. Algunas palabras claves orientan nuestra actividad:

Riesgos y oportunidades

La educación es un acto de esperanza porque construye el futuro. Los educadores están llamados a acompañar los pasos inciertos de los más jóvenes hacia un convencedor proyecto de vida, proporcionando los instrumentos necesarios para orientarse y entrar con seguridad y responsabilidad en la sociedad, con espíritu de servicio.

Educación solidaria

Una propuesta educativa solidaria lega procesos de aprendizaje y de servicio a la comunidad en un proyecto articulado donde los participantes aprenden a hacerse cargo de las necesidades reales del territorio con la finalidad de mejorarlo. Desarrollar la responsabilidad cívica de los alumnos, conecta el currículum académico con el aprendizaje de los derechos humanos, de la solidaridad, del cuidado de los más pobre y de la protección del ambiente.

Nuevos lenguajes

«Hay tres lenguajes: el lenguaje de la cabeza, el lenguaje del corazón, el lenguaje de las manos. La educación se debe mover en estos tres caminos. Enseñar a pensar, ayudar a sentirse bien y acompañar en el hacer, es decir que los tres lenguajes estén en armonía; que el niño, el jóven piense lo que siente y lo que hace, sienta lo que piensa y lo que hace, y haga lo que piensa y siente» (Papa Francisco). Por eso la educación sale del aula y se abre a horizontes del deporte, del arte, de la ciudadanía ecológica.

Inclusión

La Iglesia en el tercer milenio renueva su pasión educativa para llegar a las periferias que necesitan crecer en humanidad, inteligencia, valores, hábitos, para que puedan a su vez avanzar y llevar a los demás experiencias que no conocen. Por lo tanto, deben caer los muros porque «el mayor fracaso para un educador, es educar “dentro de los muros”. Educar dentro de los muros: los muros de una cultura selectiva, los muros de una cultura de seguridad, los muros de un sector social que es bienestante y no va más adelante» (Papa Francisco).

La trascendencia y el diálogo

«Educar cristianamente es llevar adelante los jóvenes, los niños hacia los valores humanos en toda la realidad, y una de esas realidades es la trascendencia» (Papa Francisco). Esta dimensión vertical se entrecruza con la horizontal y juntas conducen a los caminos del encuentro, del diálogo, de la construcción de puentes para todos con respeto, estima, acogida.

Apoya la Fundación

Puedes apoyar las actividades de la Fundación con una donación.

Haz una donación